El amor es mi religión y otros fetiches

Estoy enamorado, sí ya conocemos esa historia, de la vida. Uno es apasionado y la defiende con el alma. El amor es amar a la vida como un todo, aquello que está vivo, todos los seres, animalitos y plantas, humanos y no tan humanos; piedras, montañas, cielos, estrellas y aquello que no es visible pero está allí. Esta vida me inspira el espíritu de dios, de lo divino, de la dualidad y del espíritu mismo, el aliento de la consciencia que, somos nosotros, a la vez de que somos uno, bueno eso cuando tienes consciencia.

Somos uno en dos, nos recordarán nuestros ancestros andinos, quienes no se cansarán de recalcar el detalle. He allí el detalle (la diferencia), pues sí uno se ama a sí mismo, obvio, pero el ser de adoración es la pareja. Acabo de decir que el amor es mucho más que sólo la pareja, es la vida, y la pareja es para la vida. El amor no es solamente entre los dos miembros de la pareja, sino que es la pareja la luz que fertiliza la vida y la pone en movimiento. Lo que sigue y que también, adoramos, es la comunidad. La pareja es el núcleo de la comunidad hasta que la comunidad crece y se hace de varias parejas, y la comunidad está hecho de las parejas de todos los reinos, de todos los seres que existen y la componen.

Son muy pocos los que tienen la virtud de vivir y salvaguardar el privilegio de vivir la vida como es la vida, en comunidad, en pareja y con amor. El resto estamos presos, frente a una computadora en este momento, intentando escapar con pensamientos, ideas, cuentos y rezos. No es cierto, muchos no están intentando escapar, yo sí, y ustedes espero que también. La civilización moderna es la muerte en vida, la antítesis de la vida que, como tal ha dejado de ser una mera manifestación de ella y se ha convertido en su propia extinción, una aberración que debemos superar mejor temprano que tarde.

Se ha perdido el amor, y se ha perdido la vida. Religión conocemos como aquellos tres grandes feudos que en nombre de dios han colaborado en la instalación de un sistema que consume los recursos de la vida, del planeta y de nuestra humanidad y los convierte en locura, dolor y contaminación y todo lo demás que ya conocen. Después hay otras religiones sí, pero que no han podido hacer retroceder a la sombra del anti-mundo, ni tampoco han hecho brillar hombres y mujeres que conozco brillar, y que son del ruay, del tekiti, del trabajo en la naturaleza.

Así perdidos vivimos, todos los demás que nos ha tocado vivir en las ciudades. Algunos mantienen lazos con su origen, y permanecen vivos, otros simplemente casi no son, no viven, no ven la vida, no ven en donde están y qué tienen que hacer para hacer vivir ése lugar donde están y detener su evidente destrucción. Y pues no se ve, la calle y las casas, no son la naturaleza, no vemos cómo estar allí destruye lo que no está allí, o no se ve desde allí, y que le cuesta la vida y el sufrimiento a miles de seres.

Es muy larga esa historia, la cuestión es que en el camino uno puede encontrarse con los ancestros y relacionarse con la tierra y con la cultura de ésa tierra. Así nace uno a la vida y comienza a defenderla, y encuentra su religión: el amor. Y así va uno amando la vida y a uno mismo. Se cultiva uno de manera que llega a la realización divina: dios es mi pareja. Así pues en defensa de la vida y en la búsqueda de retornar a ella, uno piensa en hacer comunidad, en crearla, y para ello requiere de pareja, y en éste camino está lo divino, está dios, está en el amor a la vida. No lo es un dios imaginario, no tiene nada de imaginario, no tiene nada de simple tampoco.

La vida es diversidad y pluralidad, así que está muy lejos de ése dios monótono y bueno, patriarcal, ya se saben ese cuento también. Necesitamos hacer comunidad, juntarnos, identificarnos, organizarnos y determinarnos para luego con el ejemplo del amor, iluminar y sanar toda aquella oscuridad que consume a la vida; es lo que entiendo está pidiendo dios, diosa, la tierra y la vida, y los ancestros. Cumplo ése llamado religiosamente, y lo comparto con ustedes, creo en la tierra porque vivo en ella, y creo que ella quiere eso, sinceramente, creo que necesita que recordemos cómo vivir.

La muerte excesiva y la vida parasitaria han causado mucho dolor y mucha enfermedad, que no se dejará curar tan fácilmente. Cura importante es la misma religión, ésta, el amor, que debemos buscar todos, sugiero, como nueva creencia, o forma de superar el dolor. Así, el amor nos llevará al matrimonio, que déjenme quitarle todas las malas famas que tiene esa palabra, que es en realidad, fuera del patriarcado, la más bella de las instituciones; es el nexo divino, ritual de rituales, religión de religiones. Puede ser así.

Imposible obligar a alguien a querer ser libre. Ser libre es invisible, si fuera visible, todo mundo vería que es mejor ser libre, mas no lo ven y creen ser felices donde están. Sí hay un opresor muy claro y visible, y la mayoría somos víctimas de él, pero bueno él cuenta con muchos elementos adormecedores para mantener a la gente adormecida y drogada en donde está.  Así que, no es fácil encontrar a dios.

Así que dios debe ser liberador, ya voy entendiendo. Se supone que eso es, pero bueno hay mucho fake dios, que es el que te hace creer en él para que te sientas mejor de seguir como estás, todo drogado y explotado. Pero bueno, en el camino de hacer comunidad, de nuestra religión, está la pareja primero, es el primer paso.

A instancias de ello estamos, tras algunas vueltas por la vida, a ése punto en la vida donde estoy listo para conocer a dios. A la diosa, para ser más preciso. Ella será mi diosa, yo la haré diosa, y ella me hará humano y me dará la vida, sí, ¡que así sea mi religión! El amor está allí, y vivo para cuidar a mi madre, la tierra. Todos mis relativos y todas mis relaciones, en ello cultivo amor, así que bueno, ya lo conozco en ése sentido. ¡Pero válgame la otra, la que voy a conocer!

Es bastante reciente, ésta realización de éste valor, que resalta el momento próximo que está por venir. Ya era un sentir, siempre lo fue, el más profundo, el más valioso, el amor a aquella diosa, que he de adorar. Pero nunca fue más evidente, ni estuvo tan presente. ¡Todavía no la conozco! Pero se avecina, debe ser, motivo de tanto fetiche, de tanto mensaje, de tanto querer.

Comparto con ustedes no por otra cosa sino como sugerencia para conocer a dios. O para ser libre si es que quieren ser libres. O como herramienta para la sanación y para la transición de paradigma. Con la cosmovisión de nuestros pueblos originarios como estructura base, la institución del matrimonio nos puede iluminar el camino para la liberación de la vida del yugo de la falta de amor. Además de ser la necesidad pragmática para comenzar la comunidad, aquella que se convierte en el ejemplo en vida de como transitar a la vida y a la comunidad aquellos que están en la modernidad y la muerte.

Claro que a falta de la estructura base, (sólida y profunda) pues no nos imaginamos cómo es posible ésta luz. Las relaciones y los matrimonios como los conocemos no están realmente viviendo ése proceso de vida y por lo tanto de amor. Es así que toca resignificar el amor y el matrimonio, y ése significado le quiero dar, de religión, de vía para la iluminación y la relación con lo divino.

Quizá deba escribir la guía de cómo hacerlo, pues no parece ser cosa sencilla. Primero encontrarla, luego hacerla diosa. A no ser que ya venga diosa, pero al parecer no pasa muy seguido. Diosa es fértil, mas no está preñada. Ella espera, durmiente, a ser flechada. Uno tiene que tallar su flecha, y allí comienza el camino, así uno conoce las piedras, nuestros ancestros, y aprende cómo volar. El vuelo es para hacer despertar, a la durmiente, que tendrá las estrellas que nos indiquen, que es quien debemos llevar a volar.

Ligera tiene que ser también, ella, y la ligereza es querer ser libre, tener la disposición a ser llevada, elevada, arrancada de su medio si es que su medio es el de la no vida, que es el que mas hay. Tendrá ella que haber cortado ya su cordón con aquel medio, con aquella vida, y estar dispuesta a encontrar otra vida, sin que ello signifique dejar de alimentar su familia y su tierra. Mas tiene que estar dispuesta a reproducir, a crear algo nuevo, en otro lugar, y en éste caso, un mundo que no hay.

Así de importante es ella, madre de un nuevo mundo. Se habrán fijado que no soy tan romántico, y eso es a propósito. No hay que confundir romanticismo con amor. El amor no es solo placer, no es endulzar el bolo. Digo, está bien algo de dulce, pero evitemos la diabetes. Amor es nutrir, nutrirse y nutrir al mundo. Así que eso intento, compartiendo lo que por mi vida pasa y lo que por ella pienso. Esas son las primeras claves en ésta humilde guía.

Dos, hay que volar. Convertirse en cóndor y saber volar muy alto, buscar la que tiene estrella, y cuando ella emprenda su camino, llevarla a volar, recogerla, levantarla por completo, abrazarla, abarcarla, elevarla. Es un movimiento rápido, ágil, seguro, intenso y definitivo. No hay fantasmas, cortejos, apariencias, poses, vacilaciones. Ella sabe que vienes por ella, tu sabes que debes llevarla. En el vuelo tú eres su casa y ella la tuya. No hay dónde volver, a donde ir, has llegado.

Los roles de genero son muy diferentes en éste nuevo mundo. Tú, varón, eres el cóndor, y tú, mujer, eres la llamita que él se lleva. Él es cielo y ella tierra, ella lo siembra a él, sí, mas en el mundo de la red, la trampa moderna, hace falta el vuelo, hace falta escapar primero. Y ojo que justo es lo opuesto a escapar de la realidad, lo que haría un planteamiento moderno del amor romántico. Es escapar del dolor que ha producido un pasado que ya no está allí, pues comienza la institución, el nacimiento, de un nuevo mundo que es a partir de ella o él.

Por eso en éste nuevo rol él es el cóndor, que viene ya volando, lleva todo el ímpetu del escape, con la fuerza y el tamaño para levantar a la llamita completamente y llevársela. Esto es, ni un momento más alguno de los dos quiere volver a dormir lejos del otro, los caminos se han unido. La ceremonia del matrimonio no debe tardar, presentarse, pero sí, prepararse. El vuelo representa lo mucho que el varón debe llevar a su llamita a nuevas alturas de pensamiento y sentimiento. No hace falta que ella lo haya estudiado, no se requiere que ella vuele. Sí que tenga la ligereza y libertad de volar y que ella lleve adentro la estrella, el signo, brillante.

Para seguir éste rol se requiere convertirse en cóndor y aprender a volar. Puede requerir de mucho tiempo conseguirlo, pero es necesario. El varón debe estar realmente educado, formado, entrenado y afinado. La virtud son las alas, la moralidad sincera su viento que lo eleva, el nuevo paradigma, la dirección del vuelo. En esta moralidad el varón abraza a la mujer, la completa, la fecunda y hace vida, la lleva, la trae, a la vida. En el viejo rol no hay cóndores, no hay ave que pueda elevar a la llamita y llevarla a otro mundo.

En el nuevo rol la mujer es la llamita, y con ella, la tierra. El cóndor no tiene dónde descansar mas en ella. Ella lo es todo para él, y para todos. El cóndor no existe sin ella. Podrá alejarse, y estar en vuelo, mucho tiempo, pero eventualmente tiene que aterrizar. Así como alma de cóndor, el amor de un cóndor no tiene donde reposar si no es en su montaña, la tierra. Su amor al mundo es a través de ella. Estando solo ama al mundo sí, pero infructíferamente. Ella es la tierra donde sus semillas germinan, donde él puede comenzar a sembrar aquél nuevo mundo.

Ella hace posible los sueños de él, pues vuela con el cóndor, la llamita. Conoce sus sueños pues son los cielos donde los dos van volando. Ella es la montaña, la unión de la tierra con los cielos, donde descansa el cóndor. Ella hace los sueños realidad, material, ella es la fertilidad y la tierra donde puede abundar la cosecha y surgir la riqueza.

El vuelo la hace diosa. Tercero. Su vida la llevó a aquel peñón. Una suerte, escucha al viento, que la llevó allí. Allí ella hace visible su estrella y él la ve en su vuelo. No hay decisión, no hay caída, no hay cacería. Con la ligereza de verse se da el vuelo. Los ojos muestran su verdadera profundidad, dos túneles infinitos que conectan los dos corazones. Allí brilla y deslumbra el amor, la realización de quienes son, y de lo que viene. La luz ilumina los túneles y nos hace ver por primera vez con claridad la inmensidad que hay en nuestro interior. Ella no vacila, no baja la mirada, lo que lleva al diálogo, al encuentro.

El busca en ella su estrella, le pregunta, la busca en sus ojos. El le comunica que es el cóndor, y viene a llevarla a volar. La estrella indica el nuevo rumbo, se confía en ella, sabemos donde está la estrella porque conocemos la sabiduría de nuestros pueblos originarios. Las estrellas se convierten en un cielo estrellado de afinidades, de coincidencias necesarias, de puntos por donde serán hilados en el tejido de un nuevo mundo, donde unidos podrán cubrir y abrigar al nuevo bebe.

Esta guía continuará.



Hacerse condor
















El Ser Humano -Runa/Jaq'i- en Peligro de Extinción

El siguiente artículo es un intento de contribuir a la educación y concienciación tan inherente a la Senda Verde, desde mi formación y perspectiva de la cosmovisión ancestral y la decolonialidad.

A todos los que nos hemos involucrado con éste santuario de vida silvestre, esto es voluntarios, trabajadores, visitantes, donadores y demás, nos van quedando claras muchas cosas y muchas enseñanzas se van revelando en el camino.

Una de ellas por ejemplo es que los animales nos hacen más humanos. Aprender que los animales no son objetos ha sido una de las campañas de educación permanente de La Senda Verde, y es algo que los mismos animales nos han tenido que enseñar a través de su propio sufrimiento. Son enseñanzas que llevan una a la otra, como ésta última a una sobre el amor. Amar a otro ser no es tenerlo en una jaula para ser apreciado cuando su «dueño» disponga de ello. Amar es hacer lo mejor para ese ser.

La Concepción - Las Enseñanzas de la Tlazolteotl

Tlazolteotl Huasteca
Las enseñanzas de tlazolteotl se hallan en la parte más pura e intacta del corazón. Aquellos en que aún permanezca un trozo de esta inocencia, complementándolo con la conexión con los ancestros y ancestras del Abya Yala, podrán sentir que no es novedad. Mi conexión con la ancestralidad Tolteca me permite una relación peculiar con la tlazolteotl, ella es, la diosa del amor, del perdón, los partos, la sexualidad y el temazcal, y en mi astrología tolteca, la diosa que camina conmigo. Es por eso que me permito transmitir lo que espero sea una útil guía para la reconexión con la esencia de la tlazolteotl, la esencia del amor.

El mundo moderno se construye sobre el alejamiento de todo aquello que es humano y natural. Alejarnos de nuestra consciencia de concebir, de gestar y de nacer es para él importante para generar seres fácilmente manipulables que sostengan y fortalezcan el sistema de dominación. Una narrativa cientificista y médica se elabora, ejerce y mediatiza para confundirnos y hacernos perder el conocimiento ancestral y la naturalidad sana y sabia intrínseca de lo que un verdadero ser humano es. Este privilegio nos es arrancado desde la concepción, haciéndonos carecer las sutilezas y la mística que es tan importante manifestar durante el acto sexual reproductivo, primordial para el desarrollo de un ser completo, sensible, perceptivo y sano.

La Yakumama Ixiameña - Historias de la Amazonía Boliviana

¿Por qué Ixiameña? Porque me lo contó una vecina de aquél poblado que se proclama capital de la Amazonía paceña. De relatos de serpientes, la más bella, es aquella historia que Yoli me contó.

Yoli era mi vecina, que vive al frente, del otro lado del canchón. El canchón es parte de la casa en donde llegué a alquilar un cuarto, que ocupaba para hospedarme durante mi estadía de varios meses en Ixiamas. Fueron varios meses que tardé en entablar una conversación con ella, su existencia se limitaba en verla salir y entrar de su pequeña casa de madera, propiedad de un familiar suyo, acompañada por niñas, niños, jóvenes y  señoras.

Fue cuando me enferme levemente del estómago, que tuve la necesidad de acercarme y pedir que me hagan hervir agua para preparar un remedio. El pedido, aunque fue atendido, dio curso a una conversación.

¿Qué es ser chaman? Todos tenemos que ser chamanes

El mundo moderno nos arranca la capacidad de ser sujetos, somos objetos de su maquinaria de destrucción masiva. La diferencia primordial entre el paradigma moderno, occidental-morfo (aquel que está colapsando por su propia naturaleza decadente) y el paradigma ancestral (aquel que es nuestro futuro, pues es el principio de la vida) es la premisa dicotómica objeto-sujeto. Para el ideal del ser humano moderno (que en realidad no merita el título de humano) todo aquello que existe es únicamente un objeto. Vive en un universo objetivo y material, donde todo aquello que existe es objeto de su inherentemente hedonista deseo, y trata la realidad como un vehículo inanimado (objeto) que le sirve para satisfacer sus necesidades, que no son necesidades vitales, son, en la mayoría, los vicios que requiere para alienarse y abstraerse de la realidad (que no es objetiva por naturaleza). Para este ser, la subjetividad, sus sentimientos, emociones, sueños, son si acaso, estorbos de segundo nivel. 

Caminando el Cuarto Camino


El Cuarto Camino

En marzo del 2016 terminé de escribir un marco ideológico y propuesta de nuestro proyecto de vida, La Semilla de un Nuevo Mundo. Sin saberlo, habíamos estado caminando un camino el cual no sabía que ya se le había dado nombre. Deseando difundir mi proyecto a quienes considero juegan un papel importante en el despertar de los pueblos originarios, en este caso Phil Lane Jr., es que me enteré que existe una propuesta formal llamada La Cuarta Vía (éste enlace los dirige a un archivo donde pueden descargar y leer la propuesta escrita en Panamá en Enero de 2015).

Es a partir de éste documento y descripción que nos basaremos para dar forma al presente artículo, ya que existen otras interpretaciones que se le han dado en los escenarios políticos de América Latina, y que parten posiblemente de los aportes intelectuales del maestro George Gourdjieff; a quien desconocía hasta que comencé a investigar para escribir éste artículo. Así que parto del contenido que le han dado al término "cuarto camino" o "cuarta vía" los pueblos originarios que se han involucrado en las actividades que viene organizando la Fundación Cuatro Mundos, y que establece lo siguiente: El genocidio constante de más de 500 años que enfrentamos los pueblos originarios, nos ha forzado a elegir entre tres posibilidades, tres opciones, tres caminos o vías; frente a la realidad moderna que sólo existe a partir de nuestra destrucción. El primero es la Asimilación, que es, como está descrito en el documento:

La Semilla de un Nuevo Mundo - Un Modelo Civilizatorio

LA SEMILLA DE UN NUEVO MUNDO
ECOALDEA PAITITI  - MUXUQ NINA YACHAYWASI
UN MODELO CIVILIZATORIO

El presente texto responde a un llamado. Es el llamado del corazón de la Tierra. Es un llamado a proteger el lugar más biodiverso del mundo, ubicado, en el corazón de Sudamérica. El llamado es también, un llamado universal que hace a través de su corazón la Tierra a todos sus habitantes: "O dejamos la civilización industrial, o perecemos". Para lograrlo la Madre Tierra nos ha dado una visión, que queremos compartir con ustedes. Es la visión de sembrar la semilla de un nuevo mundo. Desde el lugar más biodiverso de nuestra madre, existe el llamado de allí sembrar la semilla de un modelo de vida alternativa el cual permita abandonar y destruir la prisión en la que vivimos, que es la civilización actual. Los más despiertos nos hablan de la importancia de desmantelar el sistema, si queremos sobrevivir. Desmantelar el sistema no solo es desactivar las infraestructuras destructivas, es también desmantelar las infra-estructuras ontológicas que nos aprisionan desde lo espiritual, educativo y cultural.

El Sujeto Plurinacional

El 22 de Enero de 2009 se acuñó por primera vez oficialmente el término "Estado Plurinacional" para
darle un nombre más apropiado al país que desde entonces se llama Estado Plurinacional de Bolivia. El topónimo responde a la necesidad de dignificar la existencia de una pluralidad de naciones dentro de un territorio delimitado, el cual antes del 2009 se conocía como república; un estado donde la existencia de las naciones originarias no era reconocida por la constitución y en el que estas no se encontraban en igualdad de condiciones constitucionales.

Diplomado de Cosmovisión Maya - Valparaíso, Chile























Resultados del Diplomado de Cosmovisión Maya en Valparaiso Chile, Enero 2016

Ningún Diplomado de Cosmovisión Maya de los que había impartido anteriormente, había meritado escribir un resumen de la experiencia que se vivió durante él. Amerita escribirse y cultivarse, porque más allá de haber compartido un conocimiento teórico, se ha tenido una experiencia vivencial, que espero transforme muchas vidas. Esto ha de ser porque hemos de cierta manera eliminado el fetiche capital, al cancelar la cuota fija y ofrecerlo con cooperación voluntaria, lo que permitió una asistencia de más de 20 personas al inicio y una vivencia única cuyos sentimientos en este artículo deseo compartir. Ha de ser también por la intensidad del diplomado, en donde las 36 horas se impartieron en dos semanas, en lugar de las 9 semanas en las que normalmente se imparte el diplomado, lo que obligó a una convivencia intensa entre los participantes que resultó ser de mucho aprendizaje e inspirador.

Estreno Documental Semillas del Cambio - Conferencia Paradigma Civilizatorio


SANTIAGO DE CHILE

7  DE ENERO 2016, 20:00 HRS

TAMBO CONACIN  Nathaniel Cox 185-B, Metro Moneda.

Se presentará por primera vez en este país el largometraje documental Semillas del Cambio dirigido por Sophie Stalleger, producido por Julián Katari y la comunidad Candelaria Madidi Ecológico, del norte amazónico de Bolivia.  Al final del documental de 41 minutos de duración ver trailer se llevará a cabo la conferencia Paradigma Civilizatorio impartida por mi persona.