Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

Aurora

Aurora, la que nunca fue

amanecer de una estrella

que doncella la noche queda


Necesito estar adorando constantemente, a ti

estar constantemente escribiendo, cantando

mis sentimientos por ti. 

La máquina


Cuando alguna vez visité al último abuelo sabio maya Lacandón de Nahá, Chan Kin Joven, me comentó de Ak Yah Tóh, una divinidad que me decía -"Todos los demás mexicanos creen en Ak Yah Tóh. Yo soy el único que aún cree en Hach A Kyum, el verdadero creador"

-"y ¿quien es Ak Yah Toh?" le pregunté. Pausando para pensar largo rato, no encontraba cómo traducirlo. -"el dios de las máquinas" me contestó.

Muchos se tomarán ésto a la ligera, pero yo no. El abuelo maya tiene razón. Ya nadie cree en el verdadero creador, y todos son adoradores del dios de las máquinas. El verdadero creador, para los Mayas, y para mí, es la naturaleza. Es lo que adoro y lo que busco. Es mi medio, mi sustento y mi destino. Lo más elevado espiritual, está  en la naturaleza. Pero ya nadie cree en ella.

El Destilado de la Vida


No es tan moderno el destilado, es más bien ya algo antiguo. De la pluralidad y diversidad de seres creadores y sagrados, en algún momento, el espíritu de la nada, destiló al dios único. No podía ser andrógino, no, tenía que ser hombre, porque si fuera mujer, se relacionaría con lo divino de la tierra, con la fertilidad, que es pluralidad, abundancia, diversidad. Así que era varón, era del cielo e invisible. Así nos robaría la vida el espíritu de la nada, diciéndonos que el destilado único divino era dios, que lo más puro, lo que es más, es más, que más es mejor. Nos quitaron el poder cualitativo a cambio del poder cuantitativo.

Comienza a amanecer

Spiral Genesis de Mark Henson
Spiral Genesis de Mark Henson
La gran noche ha terminado
el tiempo del nagual ha terminado
el tiempo de dios ha terminado.
Comienza el nuevo día
con el amor
la sabiduría
de los naguales
y los dioses
de ella y el
de el y ella.

Los tiempos del amor han regresado
de la dualidad en el amor,
de la unidad en la dualidad,
ya no habrá sabiduría en la soledad
ya no habrá aprendizaje en el dolor
porque si lo hubiera, no hubiéramos aprendido de él
porque sí habrá sabiduría
en la compañía
del amor eterno