Curso de Cosmología Maya



El Curso permite facilitar el acceso a una comprensión diferente y educada sobre la composición y funcionamiento del universo a través de las artes y saberes ancestrales del pueblo maya.

  • Duración: 40 horas en total
  • Fecha:  Ponte en contacto para saber fechas y lugares donde se imparte el curso
  • Lugar:  Xalapa, Veracruz y alrededores. Disponible para ser organizado en diferentes localidades. 


La Cosmología Maya

La cosmología maya es la ciencia que aglomera los conocimientos cosmológicos, astronómicos, religiosos, filosóficos, científicos, culturales y artísticos del pueblo maya. Hoy en día los descubrimientos y teorías vanguardistas de la física cuántica y astrofísica se asimilan más a la cosmología maya planteada hace varios miles de años, que a la ciencia ortodoxa obsoleta que aún se enseña hoy en las academias modernas. El mayor ejemplo de esto es como la cosmología científica moderna está separada de la cosmología filosófica y religiosa, algo que no ocurre en la cosmología Maya, por lo tanto indicando que es una concepción epistemológica más completa y avanzada de la que utilizamos hoy en día.

Muchos de los valores filosóficos científicos y culturales de la sociedad moderna son ya obsoletos, por lo cual es conveniente infundir la sabiduría y ciencia de uno de los pueblos más avanzados de la humanidad: El pueblo maya.

Desafortunadamente este vasto conocimiento pasa desapercibido para la mayoría, donde una cultura global monopolizadora a propósito subestima la sabiduría indígena ancestral en un intento de mantener un sistema de conocimiento expirado, incompleto e insostenible. Producto de la colonización histórica, la sabiduría originaria tiene pocas o ninguna institución que le pueda otorgar credibilidad académica, permitiendo por lo tanto que muchos mitos se filtren en el torrente principal de información y que la falsa sabiduría indígena se enseñe abiertamente, nublando así la credibilidad y el potencial trascendente de esta sabiduría si se utilizara hoy.


Antecedentes del ponente

Julián Katari fue iniciado al mundo espiritual-mágico-científico del pueblo amerindio por un indígena Lakota a los dieciséis años. Desde entonces comenzó un largo recorrido de aprendizaje con distintos pueblos y sabios indígenas en Estados Unidos, México, Guatemala, Bolivia y Chile.

En el 2001 se unió al grupo de danza azteca-chichimeca de tradición de conquista del General Ernesto Ortiz Ramírez, en la cual gran parte de los integrantes incluyendo Julián son investigadores empíricos del mundo prehispánico y portadores del legado cultural y espiritual de los pueblos indígenas de México Central.

Entre el año 2003 y el 2009 Julián vivió en distintos lugares de las tierras mayas en Chiapas, Guatemala y la península de Yucatán donde tuvo la oportunidad de aprender acerca de la cosmovisión maya y recibir sus legados directamente de distintos sacerdotes indígenas.

Los estudios de campo se han complementado con una minuciosa investigación de archivos históricos, códices prehispánicos y libros relacionados a distintas cosmovisiones indígenas.

Desde el 2006 Julián imparte seminarios, conferencias y cursos eventuales, en distintos lugares de México, Bolivia y Chile.


Objetivo del diplomado

El objetivo del diplomado es ofrecer las herramientas y conocimientos necesarios para convertir a los participantes en cosmólogos mayas. Primeramente los egresados contarán con una formación antropológica y etnográfica completa de la mayología moderna.

El énfasis del diplomado se pondrá sobre la cosmología maya indígena actual, la cual le permitirá al egresado tener una comprensión totalmente diferente y mucho más fundamentada de la composición del universo, el origen  del mismo, del humano  y el destino de la humanidad. Contará con herramientas que le permitirán reestructurar su vida de  manera  diferente  y  de  acorde  a  cosmovisiones  ancestrales  que  hoy  se  tornan  más vigentes y modernas que la cosmovisión obsoleta occidental greco-romana.

Ulteriormente  el  egresado  contará  con  las  herramientas  para  desarrollar  todas  las actividades del “sacerdocio maya”, que incluye la interpretación cosmológica-psicológica de las personas, la interpretación de los ciclos del tiempo, la elaboración y seguimiento de distintos calendarios mayas,  adivinación  y la elaboración de ceremonias mayas cotidianas relacionadas al calendario sagrado.


Importante distinción

Es muy importante resaltar que la cosmología y el calendario sagrado que se enseña en este diplomado es la auténtica versión Maya indígena ancestral, a diferencia de una modificada y usurpadora versión no auténtica del calendario sagrado maya, conocido como “encantamiento  del  sueño”,  “sincronario”,  o  simplemente  “calendario  maya”,  que  fue creado por un americano en contra de la voluntad de los mayas indígenas y que hoy en día logra mayor difusión que la auténtica versión del calendario sagrado.


TEMARIO

Módulo

I.         Bases históricas y etnográficas

1.1  Geografía de la región Maya
1.2  Evolución histórica de los pueblos Mayas
1.3  Etnografía de pueblos y lenguas Mayences


II.       Bases de la mayología

2.1  Escritura e iconografía
2.2  Sistema de numeración vigesimal
2.3  Calendarios civiles


III.      Cosmología Maya

3.1  Principios filosóficos-cosmológicos ancestrales
3.2  Creación del universo y panteón maya
3.3  Los cuatro principios y elementos


IV.        El  Calendario  Sagrado Chol  qu ’ij

4.1  Las trece energías, cielos, dimensiones
4.2  El calendario zodiacal maya
4.3  Los nueve inframundos, señores de la noche
4.4  Los veinte soles


V.        Sacerdocio Maya

5.1  Interpretación cosmológica de las personas
5.2  Elaboración y seguimiento de calendarios
5.3  Técnicas de adivinación
5.4  Principios para la elaboración de ceremonias rituales


Duración
El presente diplomado requiere de un total de 40 horas,  las cuales pueden ser repartidas según la disponibilidad de tiempo de la institución educativa donde se imparta el diplomado o la conveniencia de los potenciales estudiantes.  

Historias de la Amazonía Boliviana. El duende de Katherin.

El mundo moderno que pareciera tan vasto y amplio comienza a percibirse como una realidad limitada, un universo finito, enmarcado, cuando se comienza a conocer la Amazonía. Como si el bosque amazónico fuera el mundo, y la modernidad, con todas sus ciudades, programas de televisión, músicos populares y demás, cupieran dentro del marco de una televisión. Así también le sucede a la percepción de la realidad, de la física, de lo que es posible e imposible. El bosque amazónico es un mar casi infinito de vida, lleno de historias, de misterios, de experiencias que desafían la lógica y la razón, y que comprueban que lo desconocido aún existe. Aquí la vida evoluciona más rápido de lo que la ciencia moderna puede registrar, la vida es aún más fuerte y vasta que la estéril realidad colonizadora y destructiva del humano moderno. Es un libro por escribir que jamás será terminado, donde los autores son páginas sujetos a que la insondable vida amazónica escriba en sus vidas incontables historias llenas de belleza.

Con toda naturalidad, sin pedirle o preguntarle, durante la cena, Katherin comienza a relatar experiencias que para ella son temas interesantes de la vida. Parecieran escasos sus dieciocho años, pero sentarse a charlar con Jessica resulta ser un momento enriquecedor, donde ella relata con dulce facilidad las historias de sus experiencias viviendo en diferentes lugares de la Amazonía, muchos de ellos dentro del bosque.

La amazonía del norte de Bolivia es un lugar sumamente despoblado y subdesarrollado (por suerte). No existen grandes ciudades ni poblaciones, hasta el día de hoy en el año 2013, no cuenta con un solo kilómetro de carretera asfaltada. Los grandes ríos no tienen puentes, las ciudades y poblados no están conectados a una red de electricidad, la tienen que producir con sus propios motores que corren a diésel. No existen fábricas ni industrias, la economía y por lo tanto la actividad laboral se basa en actividades extractivas, las más grandes son la madera, la castaña y la pesca. 

La familia de Katherin se empleo mucho tiempo en la gran actividad castañera. La castaña o nuez de Brasil, es el fruto de un árbol de gran tamaño que se encuentra en los bosques de planura de la parte más al norte de Bolivia. Es la actividad más amigable con el medio ambiente, ya que los árboles castañeros tienen un valor mucho más alto como productores constantes de castaña, que como madera o la tierra como espacio para la producción agrícola. La actividad castañera genera millones de dólares al año, de los cuales obviamente la mayoría se quedan en manos de los empresarios inversionistas, pero aún así genera abundantes empleos para las personas, entre ellos la familia de Katherin.

La siguiente es la transcripción de una historia grabada que me contó Katherin. Mis preguntas están escritas en letra itálica. 

¿Qué significa soñar con un tigre?

No sé, que será. Soñar con un tigre, con mujer creo que es.

¿Mujer?

Igual cuando se sueña con un tigre una mujer es hombre segurito.

¿Cómo una mujer? ¿Qué va a aparecer una mujer o qué?

Sí, va a aparecer una mujer que te va a gustar

¿Qué me va a gustar, o me va a buscar?

Que te va a buscar y te va a gustar.

Ah, los dos, está complicado. A ver contame una historia pues, con los monos.

¿Monos? ha, los monos yo me los como.

JAJAJA

Pero verdad pues.

He visto marimonos por allá.

Ay, era uno pues ya nomás, pa’ comer con yuca.

No que va a ser, pobres monitos, dejalos vivir, además comer mono vuelve loca a la gente.

¿Por qué?

Porque es demasiado parecido al humano

Ay ya, yo me los como nomás, y no me vuelve loca.

¿No?

No me vuelve loca. ¿Cuántos monos crees?

¿Cuántos monos te has comido?

Hartos pues, desde chica, me han enseñado a comer eso. Un tiempo no comía, porque mi tío me hizo asustar. Al carnaval, me hizo asustar, y de esa vez no quise comer más ya.

¿Cómo a ver contame?

Era carnaval y una noche mi papa y mi mama se fueron a mechear, a cazar jochi. Y nosotros nos quedamos en el campamento, un aserradero que estaban estableciendo en horizontes, Pando. Y ellos nos dejaron a nosotros solitos, y mi tío había estado matando esos monos chichilitos no ve, que se juntan con esos monos nocturnos ojones, ¿no ve?

¿Se juntan con los ojones? ¿No con los silbadores?

No, los silbadores se juntan con esos otros monos, esos para abajo (refiriéndose a más al norte de Boliva, donde hay otro tipo de monos). 

¿Cuáles son esos?

Esos monos que son peludos que parecen osos siempre, peludos peludos, así grande su pelo. Y así chiquitito nomas es, como el marimono. Y su carita chiquitita de ese para abajo, y ese tienes que pelarlo su cuero, no se come con su cuero, tienes que pelarlo enteringo.

¿y el otro si se come con cuero?

Ajá, el otro si, se lo chamusca pues. Esperamos y se escuchó un tiro cerquinga de mi casa, me he asustado yo esa vez, y el sonido afuera. Estábamos toditos ahí afuera esperando que llegue mi mamá, ya era la una y nada. Había una señora que nos cuidaba, una viejita y ella nos dice, vayan a armar sus camas nos dice. Nosotros hemos ido a armar nuestras camas no ve, y junto de mi baño había un almendro, grueso. Y yo bien he visto que salía una persona del baño y se ha parado bien ahí al frente de mi cama de mí, una persona blanca era. De ahí yo me he asustado, ahí no había nadie, ni un hombre había en ese campamento pa que aparezca así un hombre. Ni un hombre había, apenas era mi papá y mi tío, pero mi tío se había ido con mi papa a otro lao, y no era pues mi tío él. Bien lo he visto yo. De ahí, ese rato era como si me hubieran echado un balde de agua fría, me asusté pues yo. Me senté. Otra vez paré para ver afuera, no había nada ya.

Desde ahí, mis papas llegaron, y ya estaba en mi cama. A las tres de la mañana me empezó a dar fiebre. Fiebre, fiebre y fiebre, no me paraba la fiebre. Empecé a delirar y a delirar, y ese mismo hombre que miré, ese quería llevarme, Pero yo no dejaba que me lleve, gritaba como loca en mi cama.

¿Pero cómo te quería llevar?

O sea me decía vamos, vamos a ir a un lugar bonito me decía él en mi sueño. Y decían aquí que yo gritaba, que no quería irme gritaba.  A mí papa le decía, ahí está en la puerta dile que se vaya. Yo no me acuerdo bien pero mi papa todo eso me ha dicho. Como era carnaval, el diablo siempre está en su fiesta dice él. Como carnaval es fiesta del diablo. Es el duende que te está haciendo asustar dice él.

De ahí me llevaron a ver una curandera que quedaba en una barraquita a cinco horas de donde quedábamos nosotros.  Me llevaron porque ya la fiebre  no me quería parar, mis intestinos estaban muy calientes. Ni con las inyecciones que me pusieron nada me hacían oye. Me llevaron con una vieja, una señora joven nomás, ella me ha humeado y ella decía que era el duende que me estaba siguiendo. Ella me decía, vos cuando vas así al monte de atrás te jonean a vos no ve. Porque siempre era así en el monte. O sea me dejaban solita no ve y detrás era como si alguien me siguiera, y me tiraba con palitos, en la cabeza me daba. Volcaba a mirar, nadie era. Como yo no creo en esas cosas, no me asustaba. Pero ese día pa carnaval me asusté. Me joneaba con palitos o con esas sus cositas no ve sus ombligos de la almendra, con eso me joneaba, mi espalda, volcaba mirar, carajo mierda quien me está joneando decía yo, así nomás renegaba porque mi mamá me decía no te vas a asustar, cualquier cosa, ruido que escuches, carajeelo, bótelo, que se vaya, por atrevido sabia decir. Así siempre nosotros hacíamos.

La señora curandera siempre había sido, y nos había dicho todo ahí. Vos tienes que irte de aquí, vos no tienes que volver acá. Si vos te dejas convencer, te va a llevar me ha dicho, y no vas a poder regresar.  Siempre en ese campamento ha hecho estragos el duende. Un día a mi tío se lo llevó. Lo ha pegado, desde aquí hasta las uñas lo ha marcado.

¿Cómo lo ha marcado?

Lo ha wasqueado (golpeado) pues, él dice que un hombre chiquitito  me ha pegado dice, pues él en borracho,

¿Estaba borracho?

Estaba borracho. Todo wasqueado oye, wasqueado siempre, como wasqueada no ve, feo pues. De ahí dice ese hombre como los arrastraba dice. Por donde a él lo fueron a pillar era lejos. En un chipazón de espinas, ahí lo han encontrado a mi tío. Ahí mismo desde mi campamento se lo han llevado. Ahí lo han encontrado.

A mí me curó esa señora. De esa vez no quise que mi papa nos llevara más al monte. Desde esa vez nos trajo ya pa’ acá. Y ya no voy. Si me llevan es por una semana, tres días, y me regreso.

¿Y cuantos años tenías?

Tenía trece años. Iba a cumplir trece, tenía doce. Ahora dicen que esa comunidad donde nosotros íbamos ya está grande, está bonito dicen. Voy a volver para fin de año pensamos ir, vamos a castañear. Le metí la idea a mi papá de ir a castañear. Queremos ir porque se hace buena platita de esas cosas, de la almendra, da, como también quita. Vamos a ir pa’ fin de año al mismo lugar que íbamos. Hace como cinco años, seis años ya que no pisamos. Esos lugares siguen siendo de mi papá. Son cinco casas que tenemos, en el monte. Para llegar a una casa tenemos que caminar tres horas, cuatro horas y dos horas, para poder entrar. Mi papá sacaba asaí de ahí y la almendra. El asaí lo mandaba al Brasil, la almendra se quedaba aquí en Bolivia.

¿Y el asaí se trepaba para sacarlo?

Sí, no lo dejaba que lo corten mi papá. Traía gente del Brasil mi papá para que cosechen. La almendra igual traía otra gente para que lo cosechen.

Entonces todo eso es de él, todo ese lugar.

Sí. Pero eso es en Riberalta. Bueno se va por Riberalta peri queda al lado de Pando. En un mapa se mira bien río Pacahuaras dice, se pasa por río Pacahuaras, río Negro, todos esos ríos.

¿y cómo se llega, por camino?

El primer año cuando mi papá se fue a hacer, a explorar, él hizo las primeras picas en ese monte, él fue el primero, con un señor que se llamaba Juan Pablo, él era alemán, un gringo, ruso, que será. Él y mi papá entraron, él lo ha llevado hasta ahí. Y se podía entrar solamente por bote, por rio negro se entraba. Eran dos días de subida, hasta llegar donde había una casa, mi papá ha hecho un pahuichi (choza). No bien hecho, mi papá lo ha hecho para que el viejito viva. De ahí ya mi papá como ya se estaba estableciendo, hizo su casa, al segundo año ya fuimos, por bote igual. Después al tercer año ya hizo hacer carretera. El mismo llevó su skiller (maquinaria para cortar árboles). Él mismo llevó su skiller, oruga y pala. Hicieron la carretera que salía río Pacahuaras directo, porque por bote era muy peligroso porque se habían volcado ellos, y se ha ahogado su amigo.  De ahí no ha querido viajar más en bote mi papá por ese río. Entonces le dijo a la empresa que quería hacer carretera, y que lo apoyaran, Lo han apoyado y han hecho carretera. Ahora es una carretera bien grande donde mi papá ha hecho su brecha, su pica, por ahí la han hecho, recto.

Está bien interesante tu historia del duende.

Ah según las historias de la señora, que sí existe dice el duende.

Existe, yo lo he visto.

Bueno, yo no creo en esas cosas.

¿Y cuantos palos requieres para que creas?

Jaja, sí, hay veces si creía, no pero no me ha pasado nada gracias a dios. De que me joneaban esos ombligos de almendra, sí, me hacían asustar al rato. No me asustaba mucho.

¿Pero cómo?, ¿te caían de arriba?

¡Noo! es como si yo agarrara esto y te lo joneo con fuerza, así de recto, otra cosa es que te caiga de arriba, y no pues. Los ombligos del coco de la almendra no te van a caer desde arriba porque cuando cae la almendra, y cae al suelo, recién cae el ombligo, no cuando está arriba, eso es cuando está abajo. Primero se le parte el coco, después recién salen las almendritas, y recién sale el ombliguito. O sea ¿te ubicas? ¿Captas?


Historias de la Amazonía Boliviana. Los seres de Luz

El mundo moderno que pareciera tan vasto y amplio comienza a percibirse como una realidad limitada, un universo finito, enmarcado, cuando se comienza a conocer la Amazonía. Como si el bosque amazónico fuera el mundo, y la modernidad, con todas sus ciudades, programas de televisión, músicos populares y demás, cupieran en el marco de una televisión. Así también le sucede a la percepción de la realidad, de la física, de lo que es posible e imposible. El bosque amazónico es un mar casi infinito de vida, lleno de historias, de misterios, de experiencias que desafían la lógica y la razón, y que comprueban que lo desconocido aún existe. Aquí la vida evoluciona más rápido de lo que la ciencia moderna puede registrar, la vida es aún más fuerte y vasta que la estéril realidad colonizadora y destructiva del humano moderno. Es un libro por escribir que jamás será terminado, donde los autores son páginas sujetos a que la insondable vida amazónica escriba en sus vidas incontables historias llenas de belleza.


David Dávila es un personaje que hace esta historia aún más interesante y creíble.  David está lejos de ser una persona crédula e ingenua, muy por lo contrario busca ser científico y razonable. Pero en su vida pululan las experiencias paranormales, de las cuales él no encuentra explicación lógica alguna.

—A mí me suceden cosas, yo les llamo ilusiones ópticas—  me comenzó a contar algunas de sus historias mientras cenábamos huevos de tortuga, en el poblado amazónico de Ixiamas.

—Una vez estaba sentado en la oficina, en un día normal, y entró un señor alto, blanco, con un maletín. Lo miré, le dije que pase, que se sentara. Comencé a charlar con él, mientras terminaba lo que estaba haciendo. Terminé y alcé la vista para ver nuevamente al señor, pero ya no estaba. Me levanté, salí de la oficina para ver a donde se había ido, y no vi nada. Pregunté a  mi compañero en el cuarto de al lado si había visto el señor con el que estaba hablando. —no, no he visto a nadie don David. Yo lo escuché a usted hablando con alguien, pero pensé que estaba hablando por el celular— Ahh, ya entendí lo que había pasado— remarcó David.

—No me dejo sorprender— Me miraba David, y quitaba la mirada, denotando que se trataba de algo misterioso y delicado, algo de lo que no se puede hablar con plena confianza. —Hay personas que se dejan sorprender, que se asustan con estas cosas. Pero yo no, trato de no darles bola—. 

Esa noche charlamos de varias cosas, entre las cuales me contó esta historia y partes de su vida. Pero la historia más increíble nos la contó meses atrás, en el mes de mayo del 2013, cuando realizábamos una expedición dentro de la selva en el territorio de la reserva comunitaria Candelaria Madidi Ecológico, para la filmación de un documental.

Entrar al monte en grupo es una buena oportunidad para contar historias, para conocer más íntimamente a las personas. El bosque no permite que los que se adentran en grupos porten mascaras. Son momentos en que no dan ganas de mantener imágenes, por lo contrario dan ganas de compartir los sentimientos, las experiencias íntimas personales, de darse a conocer.

La segunda noche de la expedición, nos juntamos junto al fuego, la charla comenzó y pronto giró alrededor de lo desconocido y misterioso. Cuando llegó el turno de David, contó su historia.

—Lo que les voy a contar hay veces que digo que fue un sueño, o soy cuidadoso cuando lo cuento porque es muy fácil pensar que se está loco, así que para no tener problemas digo que fue un sueño, y bueno lo fue. Pasó cuando era niño, en ese entonces vivía todavía en Emero. Emero en ese entonces era el último poblado, no  existían los tigres, éramos los últimos— Los tigres se refiere a la comunidad de el tigre, que se asentó hace unos 25 años. Como relata David, Emero en ese entonces era la última comunidad, la más adentrada en la selva. Ubicada en los pies de la serranía, cercano al punto más biodiverso de la región. David continuó relatando.

—Una noche salí afuera y vi unas luces detrás del cerro. Eran tres, todas juntas. Me quedé mirando y noté que comenzaban a acercarse. Estaba yo solo y comencé a sentir mucho miedo. Entré a la casa por el rifle—
—¿Por el rifle?— le pregunté yo, extrañado de su reacción, insinuando que no era la correcta.

—Si pues, yo sentía miedo, no sabía que hacer— David reía al decir. Nuestro silencio permitió que continuara. —Las luces se acercaban, y venían directo a mí. Eran luces brillantes, de color blanco. Dentro de ellas había personas. No eran naves, eran personas, que flotaban, dentro de la luz. Se pararon hasta mí, y se quedaron ahí. Yo les apunté, de miedo, les apunté con el rifle—

Yo le interrumpí —sabías que los seres de luz son bellos, la gente piensa que los seres más avanzados son como los aliens que vemos en las películas, feos, de ojos grandes. Pero en realidad los seres que son más avanzados son seres bellos, esa es la manera de saber. De hecho nosotros los seres humanos somos seres bastante avanzados—

—Sí— contestó mientras miraba hacia arriba, recordando. —Eran seres bellos. De entre los tres había una mujer— pausó  —es la mujer más hermosa que jamás he visto— David me miró y continuó su relato —entonces ellos—
—¡¿les disparaste?!—  lo interrumpí nuevamente. No quise decir nada, cuando el me miró en ese instante me dio a entender que lo que seguía era bueno, y que nada trágico había pasado.

—Entonces sentí como si en ese instante ellos hubieran doblado— pausó, pensando en la palabra que yo completé —el tiempo—.  —Sí, como que doblaron el tiempo. Me levanté, estaba tirado en el suelo, con el rifle en la mano y el dedo en el gatillo. Sentía como si todo eso lo hubiera soñado— hubo una breve pausa —Cuando me preguntan yo digo que lo soñé, porque ya sabes, luego piensan que uno está loco— bajó el tono de voz para decir lo siguiente —pero yo sé que no lo soñé—


Esta historia en peculiar de David, fue una clara señal para mí de que había llegado al lugar correcto. De que estos seres existen aquí, y de que ellos han hecho ya el intento de contactarse. Es cuestión de estar preparados, limpios, purificados, especialmente del miedo y de la ignorancia. Entonces tendremos que llevar a David al monte como carnada y esperar que vengan para hablar con ellos. 

Las enseñanzas de la tlazolteotl: La concepción


Las enseñanzas de tlazolteotl se hallan en la parte más pura e intacta del corazón. Aquellos en que aun permanezca un trozo de esta inocencia, complementado con la conexión con los ancestros del Abya Yala, podrán sentir que esto no es novedad. Para otros será útil e importante y servirá como una conexión a la esencia más divina y pura del universo: El amor.


En el mundo occidental, donde la tercera dimensión, el mundo material, ha sido maquiavélicamente colocada por encima de las dimensiones no materiales, cuando se habla de la concepción se presta más atención a las cuestiones físicas como la fertilidad  y la biología detrás del acto.

También se le pone más atención a cuestiones nuevamente físicas durante el embarazo, como la nutrición, y las actividades y eventualidades que desarrolla y sufre la mujer, como puede ser el tener más hambre y antojos especiales. Ya que no hay una conexión lógica, o no nos hablan de eso en la televisión y en las escuelas, no se considera el hecho de que existe un fuerte vínculo con el padre, que también puede llegar a experimentar hambre, fatiga y sentimientos de tipo hormonal durante el embarazo. En fin, el hombre globalizado moderno pone poca atención a las cuestiones sutiles, energéticas, espirituales y psicológicas que ocurren durante la gestación de un nuevo ser humano. Pero estas cuestiones pueden ser determinantes en la creación y formación de una persona.

Como decía, el embarazo, el parto y el desarrollo de un infante recibe muchas veces más atención que lo hace la concepción, el acto sexual en el que es creado, concebido un nuevo ser. Es el deber de cada persona, retomar este conocimiento perdido, y aplicarlo a los nuevos seres que puedan llegar a la tierra. Poner especial atención en las sutilezas que voy a exponer a continuación, así como otras que puedan llegar por otros medios,  todas estas centradas alrededor del acto de concebir un ser humano, ejercerá una gran influencia y hará una gran diferencia en las capacidades, habilidades y naturaleza del nuevo ser que es creado.

Vamos a dividir en dos las maneras en que llegan los nuevos seres humanos a este mundo. Aquellos que deseamos, buscamos y hasta planeamos para su llegada, recurriendo a distintos métodos de planificación familiar, y aquellos que llegan inesperadamente, de manera no planificada y hasta no deseada.

Los seres que llegan por encima de nuestra voluntad.

No desear a un nuevo ser humano puede ser normal, natural. Muchas veces llegan en contra de las probabilidades y las posibilidades, por ejemplo, cuando una mujer se embaraza aun cuando se utilizan métodos anticonceptivos. Cuando esto ocurre, debemos aceptar y perdonar nuestra reacción inicial, naturalmente de rechazo, permitir que se manifieste. Pero debemos saber, y para eso se escribe este texto, que la llegada de un nuevo ser humano proviene de una voluntad superior, ajena, especialmente en este caso, a la voluntad propia.

Eso se debe saber y debe respetarse. Es una manifestación de la vida. Continuar con una actitud de rechazo hacia un embarazo no deseado puede causar los primeros daños irreversibles al hijo. La voluntad de traer un ser al mundo puede ser buena y respetable. La sociedad nos dirá que es una irresponsabilidad traer un ser al mundo cuando no se desea, cuando no se está preparado, o porque ya somos demasiados. Esta actitud de la sociedad tenderá hacia el rechazo al recién concebido. Es importante contrarrestar esta energía, entendiendo que la voluntad, la conciencia y la inteligencia de un ser en llegada, es superior o infinitamente más pura a la conciencia de uno, parcialmente adormecida por la sociedad. Muy posiblemente se trate de un ser que está destinado a venir en ese preciso momento. Hay que saber  también que es  él el que ha elegido sus padres y su momento de llegada.

La reacción de fastidio de tener que cargar y mantener a un ser más es compresible y permisible. Y es entonces que se presenta una prueba grande hacia el nuevo (o ya existente) padre: El amor incondicional. Este nuevo ser será la prueba incambiable de practicar el amor incondicional. Entender que la llegada de este nuevo ser es por algo, por una voluntad divina, o superior, y que las necesidades de uno tendrán que quedar en segundo plano.

Planificar la concepción

Los temas de fertilidad, o la falta de esta, estarán siempre ligados a la mala vida que se tiene en las ciudades, donde se consumen demasiados venenos, y donde se vive entre energías demasiado estresantes y negativas. Si eliminamos o reducimos esto, no debe haber porque enfocarse demasiado en buscar la fertilidad para concebir.

El otro aspecto que puede influir mucho es la edad. Producto de la misma sociedad esclavizante es que, por un lado, se deteriora mucho más rápido el cuerpo físico y por ende la fertilidad. Por otro lado cada vez los embarazos planificados se realizan a edades cada vez mayores, especialmente en los países y lugares más occidentalizados y globalizados.  Una razón circula alrededor de querer estar económicamente más establecidos, lo que es cada vez más difícil en el sistema de la esclavitud, y por lo tanto se logra a una mayor edad. La otra razón es el querer disfrutar de la vida sólo y de la juventud, lo que es comprensible, pero es sin duda un producto también del sistema occidental megalómano, en el que cada vez se valoran más los deseos y placeres personales por encima del orden sagrado y natural.

DE LA SABIDURIA ANCESTRAL ANDINA: EL AYNI Y LOS HIJOS.
El ayni es el sentido de la complementariedad y la reciprocidad, sobre la cual se basa toda la cosmovisión andina. Es aplicable a todos los aspectos de la vida humana, sea física, filosófica o espiritual. En el tema de los hijos, la vida propia, el haber nacido, el recibir la vida, el alimento, y todo lo que es necesario para ser un humano independiente, es una deuda contraída, la cual se paga cuando uno tiene sus propios hijos. En el mundo andino no se puede ser un hombre completo hasta que se está casado, se tiene hijos y uno forma parte de una comunidad. Un sentido totalmente diferente y hasta opuesto a la ahora preponderante tendencia que se vive en Europa, donde son mayoría las familias que eligen no tener hijos para así disfrutar más de sus superficiales vidas.

Hay que saber que la fertilidad, la energía y la juventud, mengua conforme se adquiere edad. La experiencia, madurez y solidez económica no debe ser valorada por encima de la juventud y la pasión sexual. Los hijos nacidos de padres jóvenes heredan esta juventud, y normalmente se desarrollan como seres más inteligentes y capaces. Los hijos de padres mayores, aunque gozan de la estabilidad y tal vez no sufran tanto de incidentes violentos por causa de la impaciencia de un padre joven, tendrán constituciones físicas más débiles, y serán más dependientes.

Los abuelos nos hablan de varias cosas que no se consideran comúnmente en la planificación familiar. La más importante es ciertamente la concepción, cómo y cuándo se realiza. Si usted está con planes de tener hijos, estos son algunos  consejos ancestrales inspirados en la sabiduría de la tlazolteotl que le pueden servir.

La fase lunar

Naturalmente los seres vivos nos vemos influenciados por las fases lunares. Alrededor de la luna llena es cuando la libido está más exaltada y más nos inclinamos a tener relaciones sexuales. Les voy a contar de don Lauro, un abuelo indígena de Oaxaca, que conocí en una comunidad en Chiapas. Don Lauro gustaba de caminar y acompañar a los grupos de jóvenes que realizaban ceremonias y danzas indígenas. A mí me tocó conocerlo en una peregrinación que realizaban danzantes aztecas desde la ciudad de México hacia Ixcateopan de la sal, en Guerrero, en veneración a la muerte del último gobernante azteca, Cuauhtémoc.  Poco tiempo después lo topé en esta comunidad en Chiapas, donde se realizaba ese año el consejo de visiones.

Don lauro tenía un peculiar gusto por acercarse a las personas y decirles cómo sería su suerte, que tan inteligente y capaces eran. -“Tú naciste en buena luna”- me dijo la primera vez que lo conocí. –“vas a tener mucha suerte, te va a ir muy bien”-  Mi madre estaba en una muy ocasional visita en esta comunidad y lo tocó ser diagnosticada por don Lauro –“usted no nació en buena luna”-.  La reacción de mi madre, confusa, un poco molesta, sin entender por qué estaba molesta, reflejó el diagnóstico de don Lauro. –“Que me quiere decir”- preguntó mi madre. –“a usted le va a costar entender las cosas”-.  El diagnóstico fue preciso, mi madre no se esmeró en entender lo que le decía don Lauro y tomarlo constructivamente. Simplemente lo desechó como lo hace con tantas cosas.

Para don Lauro, la fase en que se encuentra la Luna durante la concepción determina en su mayoría el resultado de la vida de un individuo. Mientras más cercano se esté a la luna llena, más favorable será el destino de una persona. Naturalmente como mencioné anteriormente, las relaciones se dan cercanas a la luna llena. La libido está exaltada.

La energía sexual es sumamente importante en la creación de un nuevo ser humano. Mientras más energía sexual haya durante la concepción, más sexualidad tendrá el ser concebido, y como resultado tendrá más creatividad, inteligencia y prosperidad espiritual. Pero también más luz  de luna habrá en la persona.

Ser concebido con mucha luz de luna, o en una luz de luna creciente, determinará cuanta luz lunar tenemos. La luz de luna nos ilumina espiritualmente. Nos da más que nada sensibilidad, desde donde se desarrolla el talento, la creatividad, la inteligencia espiritual y tantas otras cosas esenciales para ser un ser humano completo. El otro tipo de luz es la luz solar. La luz solar nos otorga carisma, sociabilidad, liderazgo y riqueza material. La sociedad moderna e incluso las antiguas más recientes valoraron por demás la energía y luz solar. La astrología determina en gran parte cuanta luz ya sea solar o lunar tenemos. Pero algo que se omite por muchos astrólogos, y lo que nos recuerda don Lauro, es la importancia de la fase lunar, la luz lunar, durante la concepción.

La energía sexual durante la concepción.

Hemos hablado brevemente acerca de la influencia de la energía sexual y del acto de procreación en la concepción de un nuevo ser humano. En este acto ejercen influencia absolutamente todos los pensamientos, sentimientos, movimientos, aromas, sonidos –influencias tanto internas de cada procreador, como externas, del ambiente local y universal- en la cual es concebido un nuevo ser humano.  Muchas veces el amor hace de director de la sinfonía, y en armonía con el ambiente, el lugar, el momento, crea una historia perfecta para la concepción de un ser. Muchas veces esta historia perfecta y natural que surge del amor, de la cual un ser increíble nacería, es interrumpido, por los pensamientos y situaciones de planificación familiar. Otras veces, cuando se desea y se busca tener hijos, las situaciones en las cuales se desarrolla el acto sexual se vuelven monótonas y hasta ambiguas.

Si se va a planificar, es importante permitir que la improvisación, la espontaneidad y la creatividad se manifiesten durante el acto sexual. Tener en cuenta la posición de los astros, la luna, es importante, aunque no lo debe ser por encima de la naturalidad con la que se desarrolla el acto. Es decir, se puede estar esperando a la luna llena, pero la situación puede surgir antes, en ese caso es mejor dejarse fluir por ella, que detenerla sólo porque se espera a la luna.

Por momentos en los libros de Carlos Castaneda, que enseñan los legados toltecas, don Juan hace mención de cómo nosotros heredamos la sexualidad de nuestros padres, según cómo ha sido el momento de concepción. “Su pito solo le sirve para orinar, nació de una cogida aburrida” le comenta don Juan a Castaneda, hablando de una persona que su sexualidad era limitada debido a que sus padres lo habían concebido durante una relación sexual monótona. Los nawales utilizan, acumulan, la energía sexual para realizar sus ensueños y acechamientos. Una persona con poca energía sexual tendrá que resignarse de tener relaciones, si es que desea seguir la práctica nagualica tolteca, ya que tendrá que utilizar y acumular toda su escasa energía sexual para lograr los ejercicios mencionados.

Es increíble pensar que de un acto que dura tan poco tiempo, pueda depender tanto  nuestra composición energética. Tener esto en cuenta puede hacer una trascendental diferencia en la creación de un nuevo ser humano.

Conocerse a sí mismo sabiendo cómo se fue concebido

Podemos descubrir mucho acerca de nosotros mismos si investigamos como fue que nuestros padres nos concibieron. Seguramente no van a querer entrar a detalles, pero la información que puedan obtener de sus progenitores servirá mucho para conocer como es la energía con la que fueron creados. La personalidad amorosa, sentimental y emocional de cada persona, no solo en durante el acto sexual sino en sus relaciones afectivas en general, guardan una curiosa relación con los sentimientos que tenían sus padres en el momento de concebirlo.

Existen personas que han sido concebidas por actos sexuales que podrían considerarse poco favorables, ya sea por la monotonía, o por actos de violación o presencia de malas energías durante la concepción.  Estas personas verán esta energía reflejada en su propia composición sentimental-amorosa-sexual. Es importante saber que todo evoluciona, crece, y la naturaleza tiene una extraordinaria capacidad de convertir lo podrido en un fértil abono. En los casos de nacer de una relación en donde hubo violencia, sería erróneo pensar que se está condenado a ser violento durante las relaciones.  En algunos casos esto puede ser contrario y la persona puede ser demasiado tímida y miedosa a la hora de relacionarse. Pero frente a cualquier situación, la naturaleza encuentra el curso para hacer lo máximo posible. Si la duda y la prueba surgen, es importante ayudarle mental y anímicamente, sabiendo que el amor todo lo puede y que nada es definitivo.



El regreso de la Tlazolteotl

En el universo conocido podemos encontrar dos fuentes desde donde se irradia una energía de amor, femenina, de belleza, comprensión y compasión.

Son las pléyades y el planeta venus, que inequívocamente transmiten esta energía de tonos y sutilezas diferentes a las demás estrellas y planetas. Han servido para inspirar a la humanidad, para guiarla hacia la fuente de la luz maternal, femenina.

La tierra y la creación han sido engendradas por esta luz, por esta energía. Su esencia nos transmite que es la madre de todo lo que existe, que existe inclusive antes que el “padre”, antes que el hombre, antes que cualquier cosa.